Wednesday, January 26, 2011

Microrrelatos (II)


-Mi empatía a veces me juega malas pasadas. Hoy pensé que era "tú", y no era más que "yo" sobredimensionado.

-----

-Solía fabricar estructuras complejas con entramados intrincados. El lenguaje hablaba por él...

-----

-Tras una sesión de terapia existencial se apresuró a llegar a casa para consultar su diccionario en busca de respuestas a preguntas retóricas.
"LA VIDA: Dícese de ese sentimiento de absurdidad que nos aborda a cada instante en la llegada inconsciente de un abismo inabarcable."
"LA MUERTE: Dícese de esa barrera que nos niega esperanza alguna. El fín. El adios definitivo. No podemos razonarla de ninguna manera. Nos hace tropezar una y otra vez en su descarada presencia cotidiana." -Ahh, ahora lo entiendo...
Tomó un trago de whisky y se fue a dormir tranquilo con la sensación sana de aquel que descifra una ecuación de tercer grado...

-----

-Cuatro gatos.
No eran más que cuatro miserables gatos...
...Y sin embargo a quinientos metros (cálculos aproximados) parecían un ejército felino avanzando constante.

-----

-Tras una vida compuesta por zumo de segundos y superficies melladas volvió a ese refugio del que nunca debió marchar. Ya no había manchas de dudosa indecisión ni máscaras que escondieran poderosas intenciones. Sólo dulce retirada.


-----

1 comment:

Unknown said...

El de los cuatro gatos, sin duda es la mejor alegoria que has podido escribir, consciente o inconscientemente...

Ya sabes que es nuestra adolescencia en estado puro.

20 años como 20 soles

Aquí nadie, nunca, tuvo un claro destino, ni un certero objetivo. En esta ciudad el panadero soldaba sartenes y el carnicero peinaba crines....